sábado, 6 de octubre de 2012

Dolor envolvente.

Quisiera dedicarte miles de poemas
Millones de canciones
Decenas de momentos
Cientos de sonrisas
E incluso mi vida entera

Pero de nada sirve
Porque haga lo que haga
Nunca me amaras
Puedes repetirme miles de veces que me amas
Y esas mil veces no las creeré

Oh, ¡destino cruel!
Tan sagaz como siempre
Te da algo tan bello y hermoso
Y súbitamente te lo quita de un tiron.
Alguna vez me dio tu cariño
Y ahora me niega tu amor
Decime… ¿Qué puedo hacer?
¿Qué puede hacer un alma tan desolada como la mía?
¿En qué pensar si no es en vos?
Decime por favor, ¡¿Qué hacer?!
Mis sentidos, mi alma
Mis deseos, mi ser
Son todos tuyos
Úsalos o deséchalos
Me da igual, si se que no te importara
Solo te pediría
Como último favor
Se feliz
Aunque me mate tu dicha
Aunque me duela incluso la sangre en mis venas

Como si me hubiesen cerrado las puertas del cielo


Nunca tuve tanta fe en el amor o en los milagros
Nunca quise que mi corazón lo aceptara
Pero nadar en tu amor es algo espiritual
Vuelvo a nacer cada vez que pasas la noche aquí
Originas que me arrodille
Me haces testificar
Puedes hacer que un pecador cambie su camino
Abre tus puertas por que me matan las ganas de ver la luz
Y justo ahí, es donde quiero quedarme.